Hipertensión Arterial: causas y tratamiento

Publicado en Cardiología el 04/09/2013

¿Qué es?

El corazón bombea la sangre hacia todo el organismo. Junto a esta fuerza, las arterias del cuerpo, al igual que si fueran simples mangueras, ejercen una presión para poder distribuir la sangre por todo el cuerpo. Sin dicha presión arterial, la sangre no llegaría a todo el organismo.

La hipertensión arterial (HTA) es la elevación crónica de la presión que ejercen las arterias del cuerpo al paso de la sangre por encima de unos valores establecidos. Así, se considera que una persona padece de HTA si, en dos tomas distintas y en reposo, tiene unas cifras de tensión arterial >140/90 mmHg.

Causas de la hipertensión arterial

En la mayoría de casos no hay una causa clara para la HTA, por lo que se denomina HTA esencial. Lo más probable es que en estos supuestos la hipertensión arterial se deba a causas genéticas y a factores ambientales (tabaquismo, obesidad, hipercolesterolemia, sedentarismo…). En la HTA sólo es posible tratar la enfermedad con fármacos, pero existe un grupo de pacientes (20%) en los que es posible identificar una causa para la HTA. De este modo, en estos pacientes, el tratamiento de la causa que desencadena la HTA normalizará la presión arterial.

¿Cuándo acudir al médico?

Todo paciente con dos tomas de tensión arterial por encima de 140/90 mmHg debe acudir al médico. Las razones para esto son varias:

  • Confirmar el diagnóstico de HTA.
  • Buscar causas específicas de HTA (coartación de aorta, hiperaldosteronismo, insuficiencia renal, hipertiroidismo…).
  • Evaluar la repercusión que haya podido tener la HTA en el organismo (hipertrofia cardíaca, degeneración macular en el ojo, insuficiencia renal…).
  • Iniciar tratamiento.

Cómo diagnosticar la Hipertensión Arterial

En la mayoría de pacientes con dos tomas de tensión arterial en reposo es suficiente para el diagnóstico, si bien en algunos casos será necesaria la colocación de un aparato de tensión durante 24 horas para el diagnóstico correcto.

¿Hay posibilidad de curación? ¿Cómo?

La hipertensión arterial sólo es curable en los casos en los que haya una causa subyacente. En el resto es una enfermedad crónica para toda la vida y sólo podemos controlarla. La HTA es considerada como un “asesino silencioso”. Esto se debe a que esta enfermedad no produce síntomas (no duele) ni signos evidentes de que esté presente. La elevación mantenida de la presión arterial afecta a todo el organismo, por lo que en el momento del diagnóstico de la HTA habrá que evaluar la repercusión que ésta haya podido tener en el organismo, ya que en la mayoría de casos la HTA ya llevará varios años afectando a nuestro organismo.

La HTA es el principal factor de riesgo para padecer un ictus (embolia/trombosis cerebral) y para el desarrollo de insuficiencia renal. También se encuentra detrás de otros muchos problemas como la angina de pecho, el infarto agudo de miocardio, la insuficiencia cardíaca y la ceguera (por degeneración macular).
Para un correcto manejo de la HTA hay que realizar las siguientes pruebas:

  • Exploración física.
  • Historia clínica.
  • Analítica completa para evaluar posibles causas de HTA y la repercusión sobre diferentes órganos como el riñón.
  • Electrocardiograma para valorar la afectación cardíaca.
  • Ecocardiograma para valorar la afectación cardíaca.
  • Fondo de ojo para evaluar la afectación ocular.

En la actualidad disponemos de numerosos fármacos para disminuir la presión arterial, por lo que en la mayoría de casos la HTA puede ser controlada fácilmente.