Nutrición durante el embarazo: 7 aspectos esenciales

Publicado en Nutrición el 08/04/2015

 La alimentación es uno de los factores principales en el estado de salud durante el embarazo, tanto para la madre como para el niño. Pero, la importancia de unos buenos hábitos alimentarios es prioritaria que se asuma desde mucho antes de la gestación, ya que esto asegurará un correcto estado de salud durante el estado gestacional.

La OMS estima que cerca de 500 millones de mujeres en edad fértil tienen anemia, la mitad de ellas por falta de hierro. La vitamina A, los folatos o el calcio también son nutrientes necesarios e imprescindibles durante el embarazo, y que si no se consumen adecuadamente pueden provocar una malnutrición en el feto u otras patologías. En este artículo veremos algunos consejos nutricionales para aumentar al máximo el estado de salud de la madre y su hijo.

Los Folatos (vitamina B9)

El consumo de esta vitamina es importante durante los tres primeros meses de embarazo, y también durante los tres meses previos a la concepción. Si el consumo de folatos es deficitario se pueden presentar problemas congénitos en el niño y un déficit en el desarrollo. Al comienzo del embarazo se suelen prescribir suplementos de folatos para prevenir posibles deficiencias, pero si el embarazo no es deseado o planificado, y la madre no consume suficientes verduras y hortalizas es posible que presente valores sanguíneos de esta vitamina por debajo de los recomendados.

La Vitamina A

En 2012 la OMS estimó que más de 19 millones de embarazadas presentan bajos niveles de retinol (vitamina A) en sangre, lo que afecta a más de 10 millones de embarazadas con ceguera nocturna, la mayoría en África y Asia.

La vitamina A es una vitamina liposoluble, por lo que se encuentra en alimentos grasos, como la leche entera, los huevos y las carnes y pescados. Aunque también hay precursores, llamados carotenoides y que están en alimentos vegetales como la zanahoria o el tomate.

El Hierro

Este mineral es fundamental para la función inmune, la formación de glóbulos rojos y otras funciones vitales, tanto de la madre como del hijo. Un buen consejo para aumentar la absorción de hierro es consumir en la misma comida alimentos con hierro y vitamina C, como por ejemplo escoger cítricos de postre, fresas o kiwis.

Las fuentes animales de hierro se asimilan mejor, aunque el hierro también está presente en algunas legumbres, cereales y frutos secos.

El Calcio

Este mineral es especialmente crítico si es el segundo o tercer embarazo consecutivo con poco tiempo entre ambos, ya que la densidad ósea de la madre puede verse afectada si su consumo no es adecuado. Al igual que con el resto de nutrientes, la importancia de una correcta alimentación no empieza en el embarazo, sino antes, en el caso del calcio, durante la adolescencia, en la cual se recomienda un consumo más elevado para llenar las reservas, que irán disminuyendo a partir de la edad adulta.

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Riesgos de una mala alimentación

El bajo peso y la baja estatura (<145 cm) también se han relacionado con algunos problemas durante el embarazo. El bajo peso (menos de 18.5 kg/cm2) se relaciona con una disminución en el desarrollo del neonato, y presentar bajo peso al nacer está asociado con un mayor riesgo de enfermedades no transmisibles como la Diabetes Mellitus tipo 2 o problemas cardíacos (OMS, 2012).

Por otro lado, presentar un IMC > 30 kg/cm2 o lo que es lo mismo, obesidad, también se asocia a complicaciones cardiovasculares durante el embarazo y el parto. Los problemas heredables en el niño son entre otros una mayor predisposición a la obesidad, a la Diabetes Mellitus tipo 2 (no insulino-dependiente), a malformaciones congénitas y a preclampsia.

Alimentos a evitar durante el embarazo

Al igual que en cualquier grupo de población, debemos evitar alimentos como los dulces, los snacks, la bollería, los embutidos y sobre todo el alcohol, por supuesto, el cual no debe consumirse bajo ningún concepto.

El azúcar no será aconsejable tomarla por los aumentos de glucemia bruscos que puede ocasionar, y si se toman alimentos de este tipo se deberían acompañar en comidas principales o con otros alimentos para disminuir este efecto hiperglucémico. No obstante entre la 24ª y 28ª semana se debe realizar una prueba de tolerancia a la glucosa. Desaconsejamos por lo tanto bebidas azucaradas, chocolatinas, y en general dulces y bollería.

En cambio, el consumo de alimentos saludables y beneficiosos, debe centrarse en los frutos secos, el aceite de oliva, las frutas, las verduras y las hortalizas, así como los cereales, preferentemente integrales.

¿Es necesario comer por dos? 

Durante el embarazo hay que comer algo más, pero lo que es más importante es la calidad, y no tanto la cantidad, la cual nunca debe llegar a multiplicarse por dos. En líneas generales se habla de incrementar entre 200 y 600 kcal al día, en función de la etapa del embarazo y las características individuales de la madre, aunque además de la energía hay que controlar la cantidad de macronutrientes, minerales y oligoelementos como el yodo o el cinc.

Conclusiones

Es recomendable mantener e inculcar un estilo de vida saludable y por lo tanto una alimentación equilibrada, adecuada y suficiente desde la niñez. Durante la adolescencia es cuando se asientan la mayoría de hábitos, por ser una etapa de redescubrimiento, etapa que coincide con el inicio de la fertilidad; por lo que llegada esta etapa ya se debería conocer en qué consiste y en qué no consiste una alimentación saludable; más todavía si está en juego la salud de una tercera persona. No obstante, las necesidades nutricionales durante el embarazo se pueden aprender paralelamente a la gestación del feto, pero siempre, dejándonos guiar por profesionales cualificados.

Bibliografía
1. OMS/WHO. 65.a ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD. 2012.
2. Sánchez-Muniz FJ, Gesteiro E, Espárrago Rodilla M, Rodríguez Bernal B, Bastida S. La alimentación de la madre durante el embarazo condiciona el desarrollo pancreático, el estatus hormonal del feto y la concentración de biomarcadores al nacimiento de diabetes mellitus y síndrome metabólico. Nutr Hosp. 2013;28(2):250–74.

Autor
Luis Aguilar Salmerón
Lcdo en CAFD y Dietista-Nutricionista